martes, 8 de junio de 2010

¿Que estamos haciendo por el planeta?

Mientras mas lo imagino, más difícil se me hace comprender, como es que hay personas tan inconscientes, que utilizan los artefactos electrónicos de sus casas como si se tratase de un juego; Cada ves más, son las lavadoras, secadoras, refrigeradoras, aspiradoras y un sin número de artefactos que salen de sus fabricas como si de pan caliente se tratase, con un slogan muy llamativo que cubre todo el aparato en el que dice “facilita tu vida”, aunque yo lo describiría de otra forma “facilitan el ocio”.
Hace dos semanas revisaba la planilla de pago de los servicios básicos de la casa en donde habito, llamándome mucho la atención la cantidad de dinero y energia que se gasta anualmente por la ineptitud y la torpeza de todos aquellos que utilizan sus artefactos eléctricos sin mesura, lavan sus autos a puro “manguerazo” y sin tomar en cuenta el tiempo utilizado, y ni que decir de los baños de ducha en donde no falta el paciencioso que se toma todo el tiempo del mundo en sacar la mugre de su cuerpo. Es entonces, cuando cabe hacerse la pregunta ¿Qué estamos haciendo por el mundo?, puedo decir sin temor a equivocarme, que no estamos haciendo absolutamente nada, aunque claro, todos en algún momento hablamos de los problemas medio ambientales y escuchamos la típica frase: “los países industrializados y de primer mundo tienen la culpa”, que desastre, ¡es que acaso no nos damos cuenta que nosotros, en nuestros propios hogares estamos acabando con el mundo!; escuchamos las noticias vemos documentales, reportajes, hasta spots publicitarios concernientes al calentamiento global, pero nosotros, bien gracias como siempre.
Creo que todos en sus casas tienen un ejemplo a no seguir para cualquier circunstancia, y claro, en la mía no es la excepción. Mi cuñada es una de las personas que les encanta lavar, pero no precisamente a mano; Ella utiliza la lavadora todos los días para higienizar sus trastes; hasta que llego un día en el que empecé a cuestionar este comportamiento y surgió en mi una interrogante ¿Cómo una persona puede utilizar esta maquina absolutamente todos los días?; Con mucha indignación me di cuenta que colocaba pocas prendas e incluso había veces en las que utilizaba este artefacto únicamente para lavar una cobija; Y que decir de esto! La verdad que acciones como esa no tiene nombre; Cómo se puede ser tan inconsciente, estúpido o como quieran llamarlo y llegar hasta el punto de no querer mojarnos las manos para lavar una simple prenda, como lo es una cobija; Se nota la comodidad y la pereza imperan en nuestra sociedad.
Es evidente e inconcebible la poca consideración que tememos con el tema climático y el consumo de energía. Talvez no basta con un ejemplo o unas pocas palabras para que se tome las cosas con seriedad; muchos de nosotros creemos que la solución siempre la tienen los gobiernos o los lideres nacionales y no es así, en cualquier caso y en cualquier circunstancia el cambio empieza siempre por cuenta propia. No esperemos un desastre o la decadencia de las reservas naturales para actuar, empecemos haciéndolo ahora.

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